espectacular sobreviene bruscamente una crisis en la bolsa de Nueva York, las acciones de las empresas caen en picado pues todo el mundo quiere vender para recuperar algo de lo que tenía invertido.
La causa de todo esto es el crecimiento artificial de la bolsa que no se ajusta a la realidad económica y hace de la especulación una norma. Ese desajuste entre el estado real de la economía y el de la bolsa hace que ésta explote en 1929 reduciendo a la nada el valor de la acciones y produciéndose la quiebra de las empresas al no disponer de capitales, esto genera paro, inflación...
De Estados Unidos la crisis pasa a Europa donde había invertido mucho capital norteamericano y que ante la crisis se retira de Europa, ésta, y sobre todo Alemania y Austria principalmente, al quedar descapitalizadas, son arrastradas a la crisis. Las consecuencias de la crisis fueron tremendas, estarán presentes durante toda la década de los treinta. El mundo que salió de esta convulsión no será el mismo. En el orden económico se produce la quiebra de bancos, la ruina de los campesinos, la quiebra de industrias y, en definitiva, el aumento del paro y la recesión. No menos importantes fueron las consecuencias políticas, muchos identifican al liberalismo político (parlamentarismo) con el liberalismo económico que ha causado esta situación, por tanto, la democracia como sistema entra en crisis y se producirá el ascenso de sistemas totalitarios, ello explica el encumbramiento del regímenes y partidos fascistas que ya estaban en el poder en Italia antes de la catástrofe.
El Jueves Negro (24 de Octubre de 1929)
Al finalizar la I Guerra Mundial parecía que las democracias estaban fuertemente asentadas en Europa, pero la realidad era bien distinta. Ante la crisis económica y social que se abre en casi todos los países al reconvertir la industria de guerra tras el final de la contienda y el agravamiento de la economía tras la crisis de
1929, surgen en un gran número de países europeos regímenes autoritarios y antidemocráticos
Para los fascistas el fascismo es otra alternativa frente al capitalismo y al comunismo. Se caracteriza este sistema por la negación de la libertad personal y los derechos elementales frente a un Estado todopoderoso que controla todos los aspectos de la vida (en este carácter totalitario tiene muchos puntos en común con el régimen comunista ruso). Los dos ejemplos más acabados de regímenes fascistas serán la Italia de Mussolini y la Alemania de Hitler. También cabe destacar que estos son los ejemplos más conocidos, pero también hubo otros fascismos extraeuropeos, como en Asia. Y otras ideologías políticas semejantes a esta, como podría ser el Estalinismo del jefe de estado de Rusia, Iósif Stalin.
Hitler y Mussolini en Venecia.
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